El siguiente es un ensayo en el cual se presentará la verdad enfocado en el ámbito político.
VERDADES POLÍTICAS
Considero que la verdad
en su totalidad la encontramos muy pocas veces. Pertenecemos a un mundo donde
las mentiras hacen parte de nuestro diario vivir. Tristemente, están tan
arraigadas a nuestra vida cotidiana que podría decirse que llegan a tal punto
que no las vemos de forma negativa sino más bien como opción de supervivencia.
Esto ha llevado a que la verdad pase a un segundo plano y empecemos a creer en
falacias que la misma sociedad empieza a imponernos.
Para nadie es un secreto que la verdad y
la política no se han llevado bien. Desde tiempos antiguos, los gobernantes han
tergiversado sus discursos y promesas que terminan haciéndole a todo un pueblo
lleno de sueños y anhelos por una mejor calidad de vida. Todos ellos confían
ciegamente en aquellos que con sólo ponerse un traje y pararse con voz de mando
a prometer y prometer suplirán sus necesidades, pero al final del día lo único
que terminan promoviendo es un estado donde la verdad no se ve desde ninguna
perspectiva.
Como bien es sabido, el verdadero arte de
la política es la resolución de problemas, contribuyendo así al bien común, mas
si hacemos un análisis exhaustivo del propósito de nuestros gobernantes podemos
notar que no se enfocan propiamente en lo mencionado, sino que se basan en sus
intereses y todas aquellas promesas se desvanecen. En un principio, quizás sus
intenciones eran buenas, pero tomaron un rumbo hacia los intereses propios;
sacrificando así la verdad.
La mentira es arma poderosísima en los
asuntos políticos debido a que permite convencer al pueblo instaurando falsas
esperanzas. Toda aquella degradación de la política se convierte en
politiquería; puesto que su único fin es la vanidad y el enriquecimiento
personal. La politiquería no permite progresar; se apodera de todo los sueños y
esperanzas de los ciudadanos llegando así a que el mismo pueblo, al ver tanta injusticia
impartida hacia ellos, se revela y crea su propia verdad desde el contexto que
tuvieron que vivir. Al llegar a este punto, podemos notar como la verdad
depende de muchos aspectos.
Los políticos deberían centrar sus
propuestas de gobierno en las mayores necesidades de la sociedad, orientadas a
garantizar mejores indicadores de equidad, justicia social y sostenibilidad
ambiental; sin embargo, existen intereses particulares que inciden en que
muchas de sus propuestas no beneficien el bien común, permitiendo actos de
corrupción para apropiarse de los recursos y los bienes públicos.
La verdad, en la política, debería
asegurar una educación inclusiva, con alta calidad y cobertura, una salud
gratis que permitiera mayores niveles de prevención de la enfermedad y
reducción del costo de los medicamentos; mejores servicios públicos
domiciliarios con agua potable para todos; mejores posibilidades de empleo así
como mayores oportunidades para acceder a la vivienda, a la tierra para ser
trabajada y a créditos para microempresas. Sin embargo, los intereses
personales y particulares sobre el manejo de los recursos públicos desvían
mucha veces del gobierno las principales necesidades sociales, lo que genera
ineficacia de la acción pública, baja efectividad en los resultados y corrupción administrativa.
Si el arte o el ejercicio de la política
fuera honesto y se hicieran bajo los principio de la verdad, honestidad,
rectitud, respetabilidad y la integridad, no existirían tantos políticos y
funcionarios públicos destituidos, encarcelados y sancionados por los
organismos de control. Nos es si no mirar la página de la procuraduría de la
nación para evidenciar la cantidad de gobernadores, alcaldes y gerentes que han
sido investigados y fallados en contra por malversación de fondos desviación de
recursos, celebración indebida de contratos e incumplimiento de su función
administrativa; lo que nos lleva a deducir que han sido inferiores a las
responsabilidades y deberes que les ha entregado la sociedad, violando la
obligación de cumplir con la constitución y la ley y evidenciando al falta de
principios y de ética.
Una solución a este hecho que se ha venido
dando desde tiempo atrás del suplanto de la verdad sería retomar un modelo
educativo conforme con los principios establecidos; pero ¿para qué educación,
si es más fácil controlar a un pueblo ignorante?
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